Cómo evaluamos los equipos solares
En Exolare las notas no salen de una corazonada ni de un catálogo copiado. Trabajamos con dos capas: una síntesis de datos que cubre todos los equipos que analizamos y mediciones físicas propias en los que caben en una mesa. Esta página explica qué hace cada capa y cómo saber, artículo por artículo, cuál estás leyendo.
Capa 1: síntesis de datos
Para cada equipo reunimos la ficha técnica completa (capacidad en Wh, potencia continua y de pico, química de la batería, ciclos declarados, puertos, peso), miles de valoraciones de compradores agregadas y lo que aportan las comunidades de usuarios: patrones de fallo, mediciones independientes, avisos de cambios de hardware entre revisiones. Todo eso se cruza equipo a equipo dentro de nuestro catálogo estructurado: cuánta capacidad útil entrega cada vatio-hora declarado frente a modelos comparables, qué defectos se repiten en una misma marca, dónde está el salto real de calidad entre tramos. De ese cruce nacen las puntuaciones.
Capa 2: mediciones físicas en el segmento portátil
Los equipos plug-and-play (estaciones de energía, paneles plegables, kits de balcón) los compramos, los medimos y, cuando procede, los devolvemos dentro del plazo. El protocolo es siempre el mismo: vatios-hora útiles descargando con una carga constante, vatios reales del panel a pleno sol, tiempos de carga por cada vía (red, coche, solar), peso en báscula y ruido de ventilador en decibelios. Cuando una ficha lleva la insignia «Probado», esa unidad concreta pasó por nuestras manos y el artículo puede hablar en primera persona. Sin insignia no hay primera persona: nuestro sistema editorial bloquea cualquier afirmación de prueba propia sobre un equipo que no tenga registro de medición. Y por si la pregunta obvia se queda en el aire: el banco de pruebas está arrancando, así que hoy la mayoría de las fichas todavía no lleva insignia. La insignia es la única señal que cuenta, y aparece cuando la unidad ya ha pasado por la mesa, no antes.
Lo que no pasa por nuestras manos
Una instalación completa de tejado no se puede comprar, medir y devolver, y no vamos a fingir que sí. Esos sistemas grandes se quedan en la capa de síntesis, con ficha verificada y consenso agregado, y el artículo lo dice tal cual. Preferimos un «esto no lo hemos instalado» claro a una reseña que suene a taller y salga de un folleto. Tampoco aceptamos unidades de cortesía a cambio de cobertura, y ningún acuerdo con una tienda toca una nota. Cuando los usuarios se dividen sobre un equipo, lo contamos y explicamos por qué, en vez de tapar la discrepancia con una media.
La escala
La nota global de 0 a 10 es un juicio editorial apoyado en los datos, no una media automática de estrellas. La acompañan cinco escalas de 1 a 5: autonomía real, potencia sostenida, potencia de pico, versatilidad y calidad-precio. Salen del catálogo estructurado, así que cuando entra un dato nuevo la posición de un equipo puede moverse. Es lo esperable: un ranking congelado es un ranking viejo.
Correcciones
Cuando un dato cambia o nos equivocamos, el artículo afectado se corrige y lo dice: su nota de actualización registra qué cambió y cuándo, y la fecha de verificación del catálogo que ves en cada pieza indica la última comprobación automática contra nuestra base. Si detectas un error, escríbenos desde la página de contacto y lo revisamos.
Quién firma
Cada artículo va firmado: Pablo Renales hace el análisis y Inés Cardona lo revisa antes de publicarse; su control comprueba que cada cifra remita al catálogo y que ninguna afirmación de prueba propia exista sin registro de medición. Sus páginas de autor listan todo lo que llevan firmado.
Cómo nos financiamos
Tampoco verás cifras de precio cerradas en ningún artículo: cambian a diario y la que vale es la que muestre la tienda al pagar. Nada de esto decide una nota ni el orden de una comparativa.